El peso puede variar de un día para otro por el agua, la sal, el ciclo menstrual o la hora a la que te pesas. Si solo miras ese número, es fácil desanimarse. Hay otras formas de observar tu progreso.
El perímetro de cintura
Medir la cintura con una cinta métrica, a la altura del ombligo y sin apretar, da información útil sobre la distribución de la grasa. Muchos profesionales lo usan junto al peso. Mídete siempre en las mismas condiciones, por ejemplo una vez al mes por la mañana.
Cómo te queda la ropa
Es una señal sencilla y muy personal. Unos vaqueros que antes apretaban pueden decirte más que la báscula, sobre todo si estás entrenando fuerza y ganando algo de músculo.
Duermes mejor, subes las escaleras con menos esfuerzo, tienes más energía por la tarde o levantas más peso que hace un mes. Todo eso también es progreso.
Por qué la fuerza importa
El músculo es un tejido activo que conviene conservar, especialmente con la edad. Por eso muchos entrenadores combinan alimentación y entrenamiento de fuerza en lugar de centrarse solo en comer menos.
Es precisamente el enfoque de Entrenamiento de fuerza para perder grasa, de Nick Tumminello, con más de 150 ejercicios y sesiones para hacer en casa.
Un apunte importante
Si notas una pérdida de peso que no buscas, o cambios bruscos sin motivo, consulta con tu médico.
La imagen es ilustrativa y no muestra resultados de ningún producto.
Este artículo es informativo y no sustituye un diagnóstico ni un tratamiento. Si tienes algún problema de salud, consulta con tu médico.
